Certificado energético 2026: tu vivienda puede bajar de E a G
Desde el 1 de abril de 2026 entra en vigor un nuevo modelo de certificado energético con umbrales más estrictos, según la resolución del 29 de julio de 2025 que modifica el RD 390/2021 (fuente: CertificadosBaratos.es, 5 de mayo de 2026). Esto significa que una vivienda que hoy obtiene una E podría bajar a F o incluso a G con el nuevo algoritmo, sin que la casa haya cambiado en nada. No se trata de que esté prohibido vender viviendas con mala nota, sino de que el cálculo se vuelve más exigente.
Qué cambia exactamente el 1 de abril de 2026
La fecha clave es el 1 de abril de 2026. A partir de ese día se actualizan los documentos reconocidos del certificado de eficiencia energética: nuevo modelo, nuevas etiquetas y un formato XML distinto al actual (fuente: Certicalia, actualizado el 21 de julio de 2026). Lo confirma también el Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Zaragoza, que señala que desde esa fecha entran en vigor los nuevos documentos destinados a facilitar la correcta aplicación del Procedimiento Básico para la Certificación de la Eficiencia Energética de los Edificios en España (fuente: COAATZ, 23 de marzo de 2026).
No es solo un cambio de formato. La resolución del 29 de julio de 2025 que modifica aspectos operativos del RD 390/2021 reajusta la escala de límites por cada letra, que se vuelven más exigentes que hasta ahora (fuente: CertificadosBaratos.es, 28 de mayo de 2026).
Por qué una vivienda E puede convertirse en F o G
Aquí está el dato que más preocupa a quien va a vender: con el nuevo algoritmo de cálculo, una vivienda que hoy tiene calificación E podría descender a F o a G, según recoge CertificadosBaratos.es el 5 de mayo de 2026. El motivo no es que la casa consuma más energía de un día para otro, sino que los umbrales que definen cada letra se han desplazado. Lo que antes era suficiente para conseguir una E, a partir de abril de 2026 puede quedarse en el escalón inferior.
Esto tiene una consecuencia práctica directa: si estás pensando en vender y tu certificado actual tiene ya unos años, conviene renovarlo antes de poner precio a la vivienda, porque el nuevo certificado puede salir peor que el anterior aunque no hayas tocado nada en casa.
El matiz que no todo el mundo cuenta
Con toda esta información circulando, es fácil pensar que a partir de abril de 2026 no se podrá vender ni alquilar una vivienda con letra G. No es así, al menos de momento. Certicalia lo aclara con fecha 21 de julio de 2026: en España no existe hoy una prohibición general que impida vender o alquilar una vivienda por tener calificación E, F o G, y no es correcto afirmar que todas las viviendas con letra G quedarán automáticamente prohibidas para la venta o el alquiler en una fecha determinada, con la legislación actualmente aprobada.
Lo que sí cambia es el cálculo. Y lo que sí obliga la nueva resolución es a implementar medidas de mejora en las viviendas con calificación G antes de su venta, según la misma fuente citada más arriba. Es decir: la letra G no cierra la puerta a vender, pero sí añade un paso previo de mejora que antes no era obligatorio.
La validez del certificado G: cinco años, no diez
Otro dato que se ha repetido mucho, y que conviene matizar, es el de la validez del certificado. Se ha dicho que la validez de los certificados con calificación G bajaría de diez a cinco años como parte de esta reforma. Roams.es aclara, el 24 de julio de 2026, que esa reducción a cinco años no es una novedad de julio de 2026, sino que ya estaba recogida en el propio Real Decreto 390/2021, aprobado en 2021. Es decir, si tu vivienda tiene calificación G, el certificado ya caducaba a los cinco años antes de esta reforma, no a partir de ella.
Segunda fase: el Registro de Técnicos Competentes
El cambio normativo no se agota en abril. El 23 de julio de 2026 entra en vigor una segunda fase, con nuevos requisitos para acreditar a los técnicos que emiten certificados energéticos. El Gobierno crea un Registro Centralizado de Técnicos Competentes y amplía las titulaciones habilitadas para emitir certificados (fuentes: Carlos Pallas Arquitecto, 1 de agosto de 2026; que.es, 20 de julio de 2026). En la práctica, esto afecta a quién puede firmarte el certificado, más que a la nota que obtiene tu vivienda.
El horizonte europeo: 2030 y 2033
Más allá de lo que entra en vigor en 2026, hay un calendario europeo que conviene tener en el radar si no vas a vender de inmediato. Según Vidasostenible.es, a partir de 2030 todas las viviendas deberán tener una calificación energética mínima de E para poder ser vendidas o alquiladas. Y para 2033, la calificación mínima exigida subirá a D.
Esto no afecta a una venta que hagas en 2026 o 2027, pero sí es un dato a tener en cuenta si estás pensando en reformar antes o después. Cuanto más se retrase la mejora energética, más cerca estará la vivienda de quedar fuera de mercado sin reforma previa.
Sanciones y qué pasa con los alquileres
SmartLandlord.es apunta que las nuevas exigencias europeas llevan aparejadas sanciones de hasta 6.000 euros por incumplimiento, y recuerda que hay un horizonte a 2030 en el que las viviendas con calificación F o G ya no podrán alquilarse sin reformas. Si tienes pensado alquilar antes de vender, o si vendes a alguien que quiere poner la vivienda en alquiler, este dato pesa en la negociación.
Cuánto influye la etiqueta en el precio final
Aquí está el argumento que más debería importarte si vas a vender: la calificación energética ya se refleja en el precio de venta. Según datos del Banco de España citados por Elevahabitat el 14 de febrero de 2026, las viviendas con calificación A o B se venden de media un 9,7% más caras que las de calificación F o G. Y esa diferencia no es estática: ha pasado del 5,4% en 2017 al 18,3% en 2022 para viviendas unifamiliares. La tendencia es clara: la brecha de precio entre buena y mala calificación energética crece cada año.
A esto se suma un dato de consumo real: una vivienda con calificación A gasta un 70% menos de energía que una con calificación G, según SmartLandlord.es. Es un argumento de peso para cualquier comprador que calcule lo que le va a costar vivir en esa casa, no solo lo que le cuesta comprarla.
Cuánto cuesta el certificado y qué hacer antes de vender
El coste del trámite no está regulado por ley, pero suele oscilar entre 45 y 150 euros para una vivienda estándar, según los honorarios del técnico y las tasas de registro de cada comunidad autónoma (fuente: CertificadosBaratos.es, 5 de mayo de 2026). Es una cifra pequeña comparada con lo que puede suponer vender con una etiqueta peor de la que pensabas tener.
Antes de poner tu vivienda en venta, tiene sentido:
- Revisar la fecha de tu certificado actual y comprobar si va a caducar o si conviene renovarlo con el nuevo modelo desde ya.
- Pedir un certificado actualizado si el que tienes es de hace varios años, para saber con qué letra real vas a salir al mercado a partir de abril de 2026.
- Valorar si mejoras sencillas, como ventanas, aislamiento o cambio de caldera, pueden subir la calificación antes de negociar el precio.
- Tener en cuenta que si la vivienda queda en G, la normativa obliga a plantear medidas de mejora antes de la venta, según la resolución citada.
Lo que nos parece más honesto decirte
El titular de que las viviendas E van a bajar a G suena alarmante, y en parte tiene fundamento: el cálculo se endurece de verdad a partir del 1 de abril de 2026. Pero no hay, hoy por hoy, ninguna prohibición de vender por tener mala nota energética. Lo que sí hay es una tendencia clara, respaldada por datos del Banco de España, de que la etiqueta energética pesa cada año más en el precio final. Si vas a vender, merece la pena saber con qué letra sales al mercado antes de fijar el precio, no después.
Si estás pensando en vender o comprar, en Sókerim te damos una valoración gratuita y sin compromiso.
Preguntas frecuentes
¿Puedo vender mi vivienda si tiene calificación energética G?
Sí. A día de hoy no existe en España una prohibición general que impida vender una vivienda por tener calificación E, F o G, según aclara Certicalia el 21 de julio de 2026. La nueva normativa obliga a plantear medidas de mejora antes de vender viviendas con letra G, pero no prohíbe la venta.
¿Por qué mi vivienda podría bajar de E a G sin haber cambiado nada?
Porque el 1 de abril de 2026 entra en vigor un nuevo algoritmo de cálculo con umbrales más estrictos para cada letra. Según CertificadosBaratos.es (5 de mayo de 2026), una vivienda que hoy obtiene una E podría descender a F o G aplicando los nuevos límites, aunque la vivienda sea exactamente la misma.
¿Es verdad que el certificado con letra G caduca a los cinco años por esta reforma?
No exactamente. Roams.es aclara el 24 de julio de 2026 que esa validez de cinco años para la calificación G ya estaba recogida en el Real Decreto 390/2021 de 2021, no es una novedad de esta reforma.
¿Cuánto cuesta renovar el certificado energético antes de vender?
El trámite no tiene un precio regulado, pero suele oscilar entre 45 y 150 euros para una vivienda estándar, según honorarios del técnico y tasas de la comunidad autónoma (fuente: CertificadosBaratos.es, 5 de mayo de 2026).
Fuentes
- Cambios en el certificado energético en 2026: nuevas reglas para técnicos, modelos y etiquetas
- Certificado energético en 2026: cuándo es obligatorio, qué ha cambiado y cómo conseguirlo – iCerti
- Actualización de documentos reconocidos de Certificación Energética (01/04/2026) – COAATZ
- El certificado energético cambia: qué se modifica, qué sigue igual y qué llega en septiembre
- Certificado energético 2026: desde el 23 de julio tu vivienda necesita cumplir estas nuevas reglas
- Certificado de eficiencia energética 2026 | SmartLandlord
- Guía definitiva del certificado energético en España 2026 | Blog Certificados Baratos
Publicado por Sókerim el 04/09/2026.