Certificado de eficiencia energética al vender: validez y coste

El certificado de eficiencia energética tiene una validez de 10 años desde la fecha de su emisión, según establece el Real Decreto 390/2021, de 1 de junio. Si el tuyo es anterior a 2015 y nadie lo ha renovado, probablemente ya haya caducado, y eso puede retrasar la firma ante notario.

Qué es este certificado y por qué lo piden al vender

El certificado de eficiencia energética es el documento que indica cuánta energía consume una vivienda y qué emisiones genera, con una calificación que va de la letra A (más eficiente) a la G (menos eficiente). Lo redacta un técnico competente —arquitecto, arquitecto técnico o ingeniero habilitado— tras visitar la vivienda y revisar sus características constructivas y sus instalaciones.

Desde 2013 es obligatorio tenerlo para vender o alquilar una vivienda en España. El notario lo pide antes de la firma y el anuncio de venta, ya sea en un portal inmobiliario o en el escaparate de una agencia, debe incluir la etiqueta energética. No es un trámite opcional ni un capricho administrativo: forma parte de la documentación que cualquier comprador tiene derecho a exigir antes de firmar.

Cuánto dura: la regla de los 10 años

La normativa actual, el Real Decreto 390/2021, mantiene el plazo de validez en 10 años desde la fecha de emisión que figura en el propio certificado. Antes de esa fecha existía el Real Decreto 235/2013, que fijaba el mismo periodo, así que la regla no ha cambiado en lo esencial.

Lo primero que recomendamos a quien va a vender es mirar la fecha de emisión del certificado que tenga en casa. Si han pasado más de 10 años, el documento ya no sirve y hay que encargar uno nuevo antes de poner la vivienda en el mercado, por mucho que la calificación energética de la casa no haya cambiado en ese tiempo.

Cuánto cuesta renovarlo

El precio del certificado no está regulado por ley, así que cada técnico o empresa fija sus propias tarifas. En el mercado español es habitual encontrar presupuestos que van desde algo más de 50 euros hasta 150 o 200 euros para una vivienda de tamaño medio, aunque el coste final depende de varios factores:

  • La superficie de la vivienda: a más metros cuadrados, más tiempo de visita y de cálculo, y por tanto más coste.
  • La antigüedad del edificio y la complejidad de sus instalaciones de calefacción o aire acondicionado.
  • La ciudad o zona donde se encuentre, porque las tarifas de los técnicos varían de una provincia a otra.
  • Si se pide con urgencia, algunos profesionales aplican un recargo por rapidez.

Conviene pedir presupuesto a dos o tres técnicos antes de decidir, igual que se haría con cualquier otro servicio. El certificado incluye la visita a la vivienda, el cálculo de la calificación y el registro ante el órgano competente de la comunidad autónoma, un paso imprescindible porque un certificado no inscrito no tiene validez legal.

Qué pasa si se vende sin él en regla

No tener el certificado de eficiencia energética en vigor en el momento de la venta genera varios problemas en cadena. El primero, y más inmediato, es que el notario puede negarse a autorizar la escritura si no se le presenta el documento, lo que obliga a aplazar la firma hasta tenerlo listo.

Además, la Ley 8/2013, de rehabilitación, regeneración y renovación urbanas, junto con el propio Real Decreto 390/2021, recoge un régimen sancionador para quien anuncie o venda una vivienda sin el certificado correspondiente. Las comunidades autónomas son las encargadas de vigilar y, en su caso, sancionar estas infracciones, por lo que el procedimiento y la cuantía exacta de la multa pueden variar según el territorio.

Más allá de la sanción administrativa, el problema práctico suele ser otro: vender sin el certificado al día retrasa la operación. Si ya hay un comprador con la hipoteca aprobada y una fecha de notaría cerrada, descubrir en el último momento que el certificado ha caducado obliga a encargar uno nuevo con prisas, a veces pagando el recargo de urgencia que mencionábamos antes, y puede hacer tambalear los plazos pactados.

Cómo renovarlo sin que se convierta en un obstáculo

Lo más sensato es comprobar la fecha del certificado en cuanto se decide poner la vivienda en venta, no cuando ya hay un comprador esperando. El técnico que lo emite debe estar habilitado para ello —arquitecto, arquitecto técnico, ingeniero o ingeniero técnico, según la comunidad autónoma— y el certificado final debe quedar registrado en el organismo autonómico correspondiente antes de poder entregarse al comprador o incluirse en el anuncio.

El trámite completo, desde que se contacta con el técnico hasta que el certificado está registrado, suele resolverse en pocos días si no hay complicaciones con el acceso a la vivienda o con la documentación previa del inmueble. Por eso conviene no dejarlo para el final: es uno de esos papeles pequeños que, si falta, puede frenar una venta que por lo demás está perfectamente encaminada.

Una vivienda eficiente también se vende mejor

Más allá de la obligación legal, la calificación energética empieza a pesar en la decisión de compra, sobre todo en viviendas donde la factura de calefacción o aire acondicionado es un gasto importante. Una etiqueta buena no sustituye a un buen precio ni a una buena ubicación, pero sí es un argumento más a favor cuando el comprador compara varias opciones similares.

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Preguntas frecuentes

¿Desde cuándo cuentan los 10 años de validez del certificado?

Desde la fecha de emisión que figura en el propio documento, no desde la fecha en que se compró la vivienda ni desde que se registró. Esa fecha de emisión es la que hay que revisar para saber si sigue en vigor.

¿Puedo vender mi vivienda si el certificado está caducado?

No deberías anunciarla ni firmar la venta con un certificado caducado. Lo correcto es encargar uno nuevo antes de poner el inmueble en el mercado, para evitar retrasos en la notaría.

¿El vendedor o el comprador paga el certificado?

Es el propietario que vende quien debe tener el certificado en vigor y, por tanto, quien suele asumir su coste, ya que es un requisito legal para poder anunciar y vender la vivienda.

¿Hace falta certificado si la vivienda se vende para derribar o reformar íntegramente?

La normativa prevé excepciones para determinados casos, como edificios destinados a demolición. Conviene consultarlo con el técnico o con la agencia antes de descartar el trámite, porque la casuística varía según el caso concreto.

Publicado por Sókerim el 30/10/2026.

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